viernes, 17 de noviembre de 2017

¿Un final feliz?


El  libro de A. Huxley nos invita a reflexionar sobre el rumbo que está tomando nuestra sociedad. Es impresionante que un libro que se escribió en 1932, sea prácticamente un relato de lo que hoy 2017 nos es común ver a diario en estos días.
La última parte del libro trata de cómo se contraponen dos mundos completamente diferentes, trata de cómo dos ideas distintas de ver el mundo, no pueden convivir, pues la ideología, las prácticas y las formas de ser y de valorar la vida, son contrarias y no se permiten ver que tanto una como la otra tiene cosas que les pudieran ser útiles. En nuestros días, creemos que lo único bueno y deseable es lo que tenemos dentro de nuestro entorno, o solo queremos ser como los países a los que consideramos como mejores. Y como ya se mencionó en el blog pasado, menospreciamos a nuestras comunidades indígenas y no valoramos lo bueno que ellas nos pueden ofrecer.
A la reflexión que nos lleva  es a valorar de manera diferente las prácticas que realizamos, nos invita a ser más críticos con lo que creemos “normal” y pensar que para nosotros es “bueno”, pero que a lo mejor para otros que tengan diferentes ideas, sea “malo” o desagradable. 
Es importante que nos demos la oportunidad de ver, convivir y resignificar las costumbres y las prácticas de los que son diferentes, poder respetar las ideas que son opuestas a la de nosotros, porque si nos quedamos cerrados en nuestros ideales no podremos imaginar un lugar mejor.
Así como ocurrió en el libro, que al estar en contacto los "civilizados" con el "salvaje", no se pudo comparar de manera positiva las formas de ser de cada lado, y siempre se mostraba una tensión, entre el "salvaje" con el mundo feliz hasta que terminó optar  por la salida fácil, pero este sacrificio no significó ningún cambio, todo siguió como si nada, ya que ningunas de las partes se dio la apertura de entablar relaciones entre sus ideologías, y siempre se quizó imponer una a a otra, obteniendo un sacrifico en vano.

viernes, 10 de noviembre de 2017

La lucha eterna: civilización vs tradición

Como ya se mencionó en el apartado anterior, el libro de A. Huxley “un mundo feliz” el autor plantea una nueva forma de vida, una forma distinta en la organización social, nuevas formas de valorar. Así como de actuar y sentir, viendo como malo o indeseado cualquier forma de humanidad.

Dentro de la historia se presenta un problema cuando dos de los personajes salen de la “civilización”, para ir a conocer un sector “salvaje”, que era una comunidad humana, donde las relaciones sociales están vinculadas a los sentimientos, donde las personas tienen cultura, tradiciones y costumbres. Y se les denominaba “salvajes”, por el hecho que vivían pobremente, con carencia de todo tipo, de comida, de vestido y comodidades.

Hoy en día existen prácticas, que las podemos ver como distintas o como anticuadas. Y no valoramos el significado que tienen y lo vemos como indeseables, somos indiferentes y menospreciamos a los que viven de manera distinta a nosotros.
En la historia se presentan dos formas de vida muy distintas en la que concebían a una mejor que la otra pero, esta forma de pensar, actuar y sentir, lo podemos ver reflejado con las comunidades indígenas, las cuales siguen siendo fieles a sus creencias, y nosotros los vemos como diferentes porque siguen con sus tradiciones. Esta forma de pensar nos afecta porque marca barreras de los unos y los otros cuando todos somos iguales y deberíamos respetar las prácticas que tienen otros grupos humanos.

La visión que tiene el autor no está muy lejana a nuestra realidad actualmente, porque  siempre ha existido esta división de quienes consideramos inferiores a nuestra sociedad, es decir, vemos de forma extraña a quienes no visten, calzan o comparten las mismas forma de vivir que nosotros. Sin embargo debemos de tomarnos el tiempo para dialogar y ver qué podemos aprender de ellos y nosotros de ellos, por qué si hablamos de ignorancia todos somos ignorantes pero no todos ignoramos lo mismo, entonces esto puede ser un ejercicio que lleve a la coexistencia de varias culturas en un solo lugar respetándose en todos los sentidos. Y no solo tomar SOMA para dormir y no darnos cuenta de la realidad.


Por ultimo consideramos que la llegada de la era digital ha provocado que se vea más marcada esta brecha entre los que tienen acceso a la web y de los que no. Y es por eso que como futuros educadores, debemos estar conscientes y formar a nuestros educandos con la reflexión de que todos somos iguales a pesar de las distintas condiciones en las que nos encontremos y no menospreciar a aquellos que tienen poco acceso a las herramientas digitales. 

jueves, 2 de noviembre de 2017

¿Una sociedad feliz o superficial?

Todos queremos la felicidad, pero nos es muy difícil definirla. En la sociedad de los civilizados todos son felices, pero para conseguirlo deben tomar soma, una droga que los mantiene tranquilos y sin preocupaciones.  Entonces aquí la felicidad se traduce como vivir sin preocupaciones y disfrutar en todo momento.

En esta sociedad ya no existe la familia, los niños son creados en un laboratorio, y después son condicionados dependiendo a la casta a la que son destinados. Desde antes de nacer las personas ya están predestinadas a pertenecer a tal o cuál grupo social, y de ahí no podrán pasar,  es una sociedad en la que sólo se satisface a la casta superiores, mediante la marginación y la explotación de las castas bajas. Si bien se busca la felicidad, está dirigida a una felicidad falsa. No existe la moral, ni las buenas costumbres, y se toma como pecado toda clase de humanidad demostrada.

Una sociedad progresista y que mira con repudio que los niños nazcan, y llaman salvajes a los que todavía forman familias, se casan, los que tienen religión, cultura y conocen su pasado. Los progresistas no lo comprenden y prefieren no comprender.

Y esta novela no es tan lejana de la realidad, de nosotros, pues al ritmo en el que nos encontramos cotidianamente dejamos de darnos cuenta de muchas cosas, no valoramos debidamente a los que nos rodean, ni lo qué pasa, quizás sí consumimos también la droga soma pero inconscientemente.


Sin duda es un libro que nos hace reflexionar acerca de hacia dónde queremos dirigirnos como seres racionales, a qué nos referimos progreso y hacia dónde va. Además, para que una sociedad pueda ser plenamente feliz, se debe buscar una solución que no sea artificial o superficial tal como se muestra en el libro “Un mundo feliz” ya que al estar todos programados para ser perfectos, es decir, utilizan la tecnología y la información que está a su alcance para crear una sociedad controlada, a una cierta forma de vida. Sin embargo, consideramos que la utilización de la información y de las tecnologías se debe utilizar a favor de nuestra sociedad, porque sabemos que actualmente se vive una crisis, principalmente por la llegada de la “era digital"  ya que por una parte la sociedad muestra cierta resistencia a las tecnologías y  por otra parte hay otros que no saben darle un buen uso a las tecnologías, pero estas no son las únicas dificultades sino que existen otras similares que no permiten salir de esta crisis.


Referencias 
Huxley, A. Un mundo Feliz (1932). 


¿Un final feliz?

El  libro de A. Huxley nos invita a reflexionar sobre el rumbo que está tomando nuestra sociedad. Es impresionante que un libro que se es...