Todos queremos la felicidad, pero
nos es muy difícil definirla. En la sociedad de los civilizados todos son
felices, pero para conseguirlo deben tomar soma, una droga que los mantiene
tranquilos y sin preocupaciones.
Entonces aquí la felicidad se traduce como vivir sin preocupaciones y
disfrutar en todo momento.
En esta sociedad ya no existe la
familia, los niños son creados en un laboratorio, y después son condicionados
dependiendo a la casta a la que son destinados. Desde antes de nacer las
personas ya están predestinadas a pertenecer a tal o cuál grupo social, y de
ahí no podrán pasar, es una sociedad en
la que sólo se satisface a la casta superiores, mediante la marginación y la
explotación de las castas bajas. Si bien se busca la felicidad, está dirigida a
una felicidad falsa. No existe la moral, ni las buenas costumbres, y se toma
como pecado toda clase de humanidad demostrada.
Una sociedad progresista y que
mira con repudio que los niños nazcan, y llaman salvajes a los que todavía
forman familias, se casan, los que tienen religión, cultura y conocen su pasado.
Los progresistas no lo comprenden y prefieren no comprender.
Y esta novela no es tan lejana de
la realidad, de nosotros, pues al ritmo en el que nos encontramos
cotidianamente dejamos de darnos cuenta de muchas cosas, no valoramos
debidamente a los que nos rodean, ni lo qué pasa, quizás sí consumimos también
la droga soma pero inconscientemente.
Sin duda es un libro que nos hace
reflexionar acerca de hacia dónde queremos dirigirnos como seres racionales, a
qué nos referimos progreso y hacia dónde va. Además, para que una sociedad
pueda ser plenamente feliz, se debe buscar una solución que no sea artificial o
superficial tal como se muestra en el libro “Un mundo feliz” ya que al estar
todos programados para ser perfectos, es decir, utilizan la tecnología y la
información que está a su alcance para crear una sociedad controlada, a una
cierta forma de vida. Sin embargo, consideramos que la utilización de la
información y de las tecnologías se debe utilizar a favor de nuestra sociedad,
porque sabemos que actualmente se vive una crisis, principalmente por la
llegada de la “era digital" ya que
por una parte la sociedad muestra cierta resistencia a las tecnologías y por otra parte hay otros que no saben darle
un buen uso a las tecnologías, pero estas no son las únicas dificultades sino
que existen otras similares que no permiten salir de esta crisis.
Referencias
Huxley, A. Un mundo Feliz (1932).

Buena reflexion hacerca del mal uso de la tecnologia y de como esta afecta nuestra vida diaria.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con ustedes, si no tenemos en cuenta los usos que le damos a la tecnología y a la información podríamos llegar a crear una sociedad muy parecida a la del libro. y nosotros tenemos que hacernos responsables del uso que les damos.
ResponderEliminarEste libro fue escrito en 1932, al leerlo en el 2017, no parece tan alejado de la realidad, creo que debieron colocar algunos ejemplos actuales, como la influencia de la televisión para generar prototipos ideales de personas, las campañas publicitarias poco a poco van permeando nuestra cultura mexicana por citar un caso (comida "gringa", formas de vestir, hablar y actuar) Gracias!!!
ResponderEliminarMuy interesante lo que escriben compañeras, concuerdo con Lili, pareciera que la obra de Huxley la podemos ver reflejada en la actualidad. Pareciera que los dirigentes del mundo actual lo tomaron como una guía a seguir.
ResponderEliminarIgual me hubiese gustado ver una relación entre el libro y la realidad. Estoy de acuerdo en que las tecnologías las utilizan para mal (en el libro), pero más en concreto en México 2017, ¿Cómo es ese mal uso? y ¿Qué sería aquello equivalente al "Soma" para nosotros?